domingo, 11 de noviembre de 2012
Bienvenida
Vety busca una respuesta a muchas pequeñas cosas. Esas que constituyen el día a día y,
que a la postre, hacen un todo feliz o infeliz.
El saludo del vecino, poder pedirle un paquete de leche prestado –que no me apetece bajar-, un cigarrico, oír cantar en el piso de arriba sin llamar a la policía por ruido, preguntarte cómo estás sin que dudes: ¿Por qué me lo preguntas? -Por que sí. Porque me interesas. Por conocerte y compartir. Nada más. Y nada menos.
Hacemos difícil lo fácil, destacamos la diferencia y no lo común, lo mío es más, y tu más, y yo mejor, y tú no sabes, y por si acaso, y… Una amenaza palpable pero incierta te aísla, te hunde, y más y más. Y solo eres más vulnerable. Círculo vicioso cada vez más voraz. Tenebroso. Beneficioso para los que realmente acechan tu caída. Cógete al otro, a la otra, deja que te cojan y no caigamos.
Vetibusca pequeñas cosas que le hacen feliz y que quiere compartir contigo…
Bienvenida, desconocida persona.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario